martes, 14 de noviembre de 2017
El Inicio del Invierno
Llego el invierno, como lo predijo el oráculo. Llego sin visa, ni papeles, como la lluvia en aquel verano. Nos dedicó su mejor canción, la orquesta en sus trajes de luto.
Nos contempló como un espía en la otra acera, me quede callado sin responder al entender que mi reloj se detuvo. Desaprecio el sabor del encuentro.
De inmediato se cerraron los bares. Fue como la fe que en una cábala que no dio resultado.
El primer día de invierno nos dividió. he inicio la guerra fría. La marca de mi pie en el hielo,
me recuerda quien soy, mis manos desnudas frente al papel congelado de un carta que jamás envié es el cable a tierra que nos mantiene en alerta.
Busque refugió en la biblioteca, pocos lugares seguían abiertos los aeropuerto, no se detuvieron.
Los vuelos sin escales aterrizaban, aun se podía respirar.
Solo portaba un estuche y un papel.
Inhalé exhale y sentí mis pulmones conectados con la armonía del ambiente.
Voz – sin intención de molestar este frio invernal es más que un instante,
No me interesa tengo cosas más interesante, sabes la bibliotecaria dejo el café.
Voz – Movimientos sin dirección y los segundos contados trascurridos, sin atención.
Esta biblioteca se convirtió en una zona cero. No se lograba reconoce a nadie.
Voz – lo bueno de frio, es que se detectan las buenas convocaciones, sin preguntas.
Vemos todos en código binario, sin salida. Con una clara ventaja, la utiliza. Nos deja expuesto como un mate a un novato. Como una fotografía que muestra un instante que no volverá.
Voz - los momentos confirmados, quedaron en el pasado. El verano un invento.
El sigilo de esta ciudad nos gobierna, mecanismo de sueños, trampas seguras susurran acertijos.
Con esto se da el inicio a nuestro invierno. Comenzó a nevar, todos subimos a la azotea para contemplar en total calma la situación mientras se escucha mi canción favorita junto a un café en total armonía.
domingo, 15 de octubre de 2017
Mi Onceavo Día de Invierno.
![]() |
| Octubre |
La velocidad, las carcajadas y las noches de cerveza. Son historias
de un pasado decadente.
El cual nos enorgullece. Se fragmento
la armonía, cuando la filarmónica que toca el primer soneto. Junto a nuestros
trajes de luto, La hermandad de las tuercas mudos asistieron.
Solo el leve ruido de los motores se sincronizaba con el
latino de los corazones.
La visita inesperada nos reunía.
Voz - La
hermandad de las tuercas detuvo el tiempo un segundo, que duro eones.
Voz - Ya hacia
colgado el onceavo crisantemo, lo desembarcaron
tan lento como la velocidad exacta para tomar una curva, incluso los pies
fríos de los asistentes podían sentir la brisa
con olor a concreto. Diciembre observa,
con calma. Esperando su momento, incluso el cielo se quedó en silencio, incluso
ningún dragón gobernaba el cielo.
Parpadeé fue un instante
largo, como el sonido de un contestador.
Voz - Los
cuervos junto a la sinfónica acompañaron la velada, al finalizar solo se escuchó, el
ruido de los motores sal alejarse.
viernes, 29 de septiembre de 2017
Raíces Tierra Vuelo
Voz - Entro en total calma con una atmosfera de
tranquilidad que inundo a cada letra de cada
libro, de
cada estante de aquella biblioteca.
Su pelo como raíces. Se movía al sonido de
una flauta andina, sus pies aún tenían tierra.
Voz - Sus extrañas alas juntas revelaban los ojos del
bosque.
Tenía la vos de la lluvia de un verano. Al caminar sus huellas eran las de un pajaro carpintero.
Tenía la vos de la lluvia de un verano. Al caminar sus huellas eran las de un pajaro carpintero.
El
sonido casi inviable de sus pisadas con ese sonido que
encariña respeto.
Voz - En sus brazos se podían observar marcas de otras
épocas gloriosas.
Se movía tan tranquila
como si fuera con la Corriente de Humboldt
Se perdió en el pasillo
de botánica y geología, el cual era como un jardín, del fluía un reggae.
La
interrumpió de forma inesperada, ella se giró con la tenacidad de un guerrero
Selknam.
Le compartí un vaso de agua con un leve sabor a rio. Nos
reímos como si fuera verano.
Me observo como observan las araucarias. Al terminarse
el agua, soltó una histriónica carcajada, incluso al escuchar Octavia, quien asistió
con la cabeza y suspiro con una sonrisa.
Voz - una voz que compartía la armónica, le hablo.
Se escuchó un susurró en total quietud de
un guerrero cisne.
Ellos entre hojas se marcharon, Octavia me sonrió.
Voz - la atmosfera que quedo, era la del solsticio de
verano.
miércoles, 27 de septiembre de 2017
Resistencia Cassette y Rutero
Impuntual como siempre, esta ciudad cambiante nos generó un plan de huida perfecto en total armonía.
Nos detuvo una luz roja, frente a una avenida, sentí su respiración tranquila. Luego éramos extranjeros, la Fantasías y el misterio nos sonreían. La mujer del parque, alimentaba las palomas contemplando el solsticio de verano.
Cuando canta desafina pero me gusta.
Octavia hablo de su infancia, de la cual conozco poco, me compartió sus dudas existenciales sobre sus perros y sobre el monstruo de su armario.
En un momento se hizo la dura y la entiendo. Le hable de aquellos años que el invierno llego en marzo.
Entre risas seguí espiando entre su polera, me permití soñar un verano. Muy lejos de abril.
En plan de fuga, nos mesclamos entre algunos escolares. Ellos parecían decir “que ya habíamos madurado”. Ellos nos observaron hasta que una luz verde nos permitió huir.
Octavia como siempre perdida, hicimos una excepción y en un despiste entramos
/ Exclamo “Voz” en un tono despectivo /
Voz – detente un segundo, ahora me toca hablar a mí. (“estos aficionados siempre busca ser protagonistas”)
Voz – el entro como siempre sin prisa alguna, segundos después entro Octavia, quien se sentía extrajera, una extraña brisa helada recorrió la biblioteca nuevamente.
Voz – Octavia estaba en alerta, de una mirada observo cada estante de la biblioteca, cuestionado la antigüedad de algunos libros y disfrutando de otros.
Voz – ellos se cruzaron en un pasillo entre guillos y carcajadas, compartieron un café, no les diré mucho la verdad, se perdieron entre los pacillos de medicina. Se debían una mañana.
Entre nuestra perdida juventud, camino en la cuerda floja de tu clavícula, contemplado el máximo paraíso de mis manos.
Voz – intercambiaron libros cada uno acerto, mas no les quiero comentar. Destruyendo la armonía con un sonido leve. Beethoven nos señala que es tiempo de partir.
Antes de desaparecer te vi sonreír y guiñaste un ojo.
Voz – esa noche en la biblioteca llego la primavera.
miércoles, 20 de septiembre de 2017
Volar Gravedad Latidos
Volar
Gravedad Latidos
Voz -
Estate 24, segundos después de medianoche, un libro desesperado se
auto-proclama, “ser libre”, culminando su frase, saltando del estante más alto
de aquella biblioteca.
Agente de
Policía –.
Una
llamada anónima nos señaló el lugar de la explosión minutos antes del atentado.
Asistí a la escena, fue caótica, Rápidamente cercamos el lugar.
Voz - la Policía - realizo un perímetro de seguridad.
Muchos libros fuera entrevistados y fotografiados, algunos libros mencionaron a
“Crimen y castigo” quien pudo estar implicado.
Agente de
Policía - La Araña presento dificultades al ser interrogada.
Voz - En
su defensa directa La araña, dijo “el día de ayer estuvo, en alguna plaza con
un joven”. El registró señala a un tal R. Bracquemont.
Agente de
Policía - Su versión era tangible
Agente de Policía - No sé,
encontraron indicios, solo el nombre del libro “Space Frontier” de W. Von B.
Voz -
Hasta la fecha de su deceso.
Jamás sufrió algún escrito entres sus páginas.
Nunca le escribieron un 'te amo'…
Jamás dejaron dentro de sus páginas una carta de amor.
Nunca ninguna servilleta tatuada con un teléfono, fue cómplice de una solicitud de cita.
Jamás sufrió algún escrito entres sus páginas.
Nunca le escribieron un 'te amo'…
Jamás dejaron dentro de sus páginas una carta de amor.
Nunca ninguna servilleta tatuada con un teléfono, fue cómplice de una solicitud de cita.
Nunca contempló el temor de
cruzase con un café caliente pero descafeinado.
Nunca dos personas lo pelearon pues fue el único de su editorial.
Nunca dos personas lo pelearon pues fue el único de su editorial.
En medio
de este momento “el gato negro” señala con voz firme. “su corazón dejo de
latir, por fin volveré a dormir”
Agente de Policía - Los demás libros sin registros anteriores fueron descartados, se realiza una investigación profunda para evitar más asesinatos, los libros que salieron entre el 23 al 29 del presente mes.
Voz
- Fueron perseguidos, fue una semana
revolucionaria para sus lectores, la toma de huellas digitales están a la orden
del día.
Agente de
Policía - Los informes posteriores fueron clasificados, visto se encontró
residuos de químicos explosivos y pólvora de balas en el libro mencionado.
Voz - así
término la semana su lector “Marte “, no volvió a visitarnos, odisea
estará sola las noches de verano, Hiperespacio se congelara este invierno.
Otros libros contemplan a flora, quien está paralizada viendo el precipicio. El
espacio infinito tendrá que espera que vuelva.
Agente de
Policía - la Srta. Flora declaro que Marte, se sentaba horas a leer todo las
semanas, señalo que eran algo íntimos.
(Compartían un café, cada jueves).
Comento
que “solían bajar juntos sin señala
dialogo alguno, caminaba juntos por la escalera, él siempre la asistía al bajar, él
tomaba su mano hasta la máquina de café. Entre risas y carcajadas uno pedía el
café para el otro, según el clima, a él,
le gustaba descafeinado, los días de viento.
Solíamos sentarnos juntos y escribirnos versos
románticos en las ultimas paginas de libro mecanica cuantica.
Agente de
Policía - se buscó y se detectaron en los libros cercanos, los cuales fueron
incautados y clasificado
Voz -
Flora fue sacada con escolta armada del lugar, mecánica cuántica grito tan
fuerte que todos los demás estantes voltearon a ver, inclusos aquel caballero junto a sus molinos, contemplo con tristeza la ausencia
de justicia, justicia estaba asustada, las redadas continuaron por días,
y los libros de amor y la máquina de café. Guardaron silencio, flora y marte jamás regresarían.
martes, 29 de agosto de 2017
Un dia despues del Quinto cafe.
Un fugas, disparo de silencio, nos dejó detenidos, contemplado
nuestros recuerdos,
Incluso un eón fue poco tiempo. Cuando volvimos a escuchar nuestras
voces.
Esa sensación extraña entre tranquilidad y miedo. Aun me
pongo nervioso. es muy difícil frenar en seco cuando el piso esta mojado. De fondo
suena nuestra banda favorita.
Y tarareamos una canción en inglés. Extraño la música en
directo.
El sentir de tu pulso. Despego mis pies del sueño, son con
tu risa nocturna.
Tienes tantas manías como yo ganas de conocerlas todas. La lluvia
limpio las heridas del pasado.
Escucho con atención tu risa, la cual, me deje viajar a otros universos y
contemplar la luz de nuestra especie en su mayor apogeo. El océano de tu piel. Será
mi destino turístico cada verano e invierno. En otoño, me murare a tus manos
para caminar contigo, Hasta primavera.
Sin premeditación ni alevosía Octavia. Se toma el séptimo café y el mundo continuo bajos sus pecas.
Sin premeditación ni alevosía Octavia. Se toma el séptimo café y el mundo continuo bajos sus pecas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
El Primer Inicio
Entre libros y apuntes inicio el fin del verano, medio en serio la mochila tomo un peso diferente. La cocina me saluda. Los olores t...
-
Las piezas estas listas, inicio el torneo nocturno en la biblioteca. Se disfruta el fresco en la terraza, los invitados disfrut...
-
Ella olía a café y ha libros viejos. no necesite otra señal. Ella Tartamudeo preguntando por aquel libro que robe la semana p...
-
No te dejara dormir, la jauría de las llenas que nos devoran los sueños La lluvia. ausente aquella tarde de domingo. Un puñ...




